domingo, 26 de febrero de 2012

Pluma de Gratitud

Hoy escribo con pluma de gratitud...
por las infinitas noches estrelladas
del camino, las caídas inesperadas,
mi espacio astral entre la multitud

Por la inexplicable presencia magnánima
una voz pulsante que brota de mi ánima
con sílabas veraces le sonríe al cielo
en alabanza al transcurso de mi sino.

En los brazos de mi imaginación alada
rescato recuerdos, emprendo jornada;
de los muchos recovecos de la memoria
recupero momentos de penas y glorias

Viajo codo a codo con las sensaciones
tantas veces vividas, ahora recordadas
como el olor de la tierra bajo la lluvia
como el sabor de la piel enamorada

Hoy escribo con pluma de gratitud...

Por el perro travieso que coleante ladra
las lecciones que me fueron enseñadas
mi eterna naturaleza falible y humana
mientras aprecio el sol en la mañana

Por esas olas de incontenible ternura
que atraviesan los mares de mi pecho
por mi condición de vulnerable sujeto
ante un niño que comparte su frescura

Por la mágica belleza de los colores
la melodía afinada que el albor emite
las lagunas, los geráneos, los azores
divinidad presente en lo que existe

Por esa motivación intrínseca de ser
estar en comunión con uno y el todo
por la capacidad de pensar, escoger
consciente de que soy lo que escojo

Escribo estas líneas a modo de oración
balada del agradecimiento que siento,
es mi himno a la vida, a su bendición
como soplo sutil, al compás del viento

viernes, 24 de febrero de 2012

Truenos Chispeantes

De entre nubes de color aplomado
suenan agudos truenos chispeantes
presagio de la tormenta fulminante
que pinta de plata el mar sosegado

Empiezan a caer gotas sobre mi sien
se confunden con el aliento del estío
con el tuyo, cuando llegas cerca mío
y sugestionan cada arista de mi piel

Caen como un caudal de deseos agitados
prenden los sentidos, activan la emoción
así mis dedos procuran tu rostro calado
y mis labios ceden a la briosa atracción

Suenan truenos que atraviesan miradas
relámpagos estallan certeros y vibrantes
alumbran a la grisácea noche inesperada
que como el tiempo, se paró en el instante...

Oigo el grito del alma mojada de euforia
que exhala sudor y lluvia por sus poros
evoca recuerdos, razón de la memoria,
sobre el amor idílico que fiel abogo

Entonces navego hacia lo desconocido
sigo el flujo de ese impulso intuitivo
que circula por mi carne indomable
y embelesa a mi corazón vulnerable

jueves, 9 de febrero de 2012

Mandatos arcaicos

¡Renuncien, oh Mandatos Arcaicos!
al teatro, al proceder disimulado
superen el precipicio encapotado
para llegar al sol de la novedad

No consuman el tiempo preciado
con enredos de odio enquistado
que miope ofusca la afectividad

Atraviesen el soportal del dolor
que entonces incauto se instaló
y comulgó emoción con oscuridad

Recuperen el sentir enriquecido
de confianza en el amor rendido
que el ayer subyugó sin meditar

Perdonen los errores cometidos
por preceptos añosos acaecidos
por la ignorancia y animosidad

Abran su pecho a la aceptación
a la tolerancia como condición
así el amor volverá a su lugar

martes, 7 de febrero de 2012

Noche eclipsada

Canta la cigarra en la noche eclipsada
bajo la luna que brilla con alma de sol
ilumina del caballo a su crin dorada
y a su cuerpo castaño, cuasi arrebol

Los árboles se expresan con el viento
ese que suspira como ola en alta mar
brinca en el espacio con pleno asenso
cuando el corcel lo acaricia al pasar

Ágiles colibríes emiten su voz alada
que zumbe en un vuelo apresurado
se alimentan del néctar azucarado
contenido en las corolas atestadas

Vibran intensamente todas las flores
reposan en el pasto verde esmeralda
borbotean en gama de vivos colores
que el calor del estío nutre y exalta

Estrellas como conchas en el cielo
centellean nacar en el sinfín opaco
pintan con luz ese inmenso retablo
marco del verano que tanto anhelo

lunes, 30 de enero de 2012

Tu melena

El color platino de tu melena desapareció
Se convirtió en una gran nube de estrellas
La diviso por el rastro entrecano que dejó
Y por el aroma que se desprende de ellas

Observo las curvas de los caracoles de aire
que se distribuyen por todo el firmamento
se mueven como tu madeja, con su donaire
como lo hacía cuando le tocaba el viento

Advierto ese aroma que me trae recuerdos
porque permanece impregnado en mi olfato
también en el cielo con su falso anonimato
evocando los momentos que silente anhelo

Así aunque tu melena se vislumbre borrosa
Entre los nubarrones de sombra plateada
Tu presencia seduce a mi sien enamorada
Cada vez que admiro la noche caprichosa

viernes, 27 de enero de 2012

La Murga

A cada candente febrero sureño
bailan los corazones al unísono
confluidos en el centro porteño
agitan banderolas, suenan pitos...

Cuerpos contorsionistas se exhiben
en expresiva línea trazada de alegría
rostros rumbean al son de la melodía
de la festiva percusión que la emite

Entonan bombos, jolgorio y redoblantes
acompañados de la garrida coreografía
de pasos, amigos y saltos impactantes
autóctona pintura de colorida armonía

Colores del sublime escenario circense
porque el carnaval de Venecia, su arte
así como su comedia, también son parte
de la esencia de esta fiesta rioplatense

Así los murgueros de todas las edades
conmocionados desfilan por las calles
la fantasía de la centenaria mascarada
que es la Murga hoy, acá representada

miércoles, 25 de enero de 2012

El aire que toca mi rostro

El aire toca mi rostro en visible movimiento,
hoy se presenta frío como si viniera del sur,
me enfunda en su burbuja de gélido lamento
adusto porque el sol lo abandonó a su albur

Vil distancia que representa muerte en vida
ya que el sol de su calor también lo despojó
así erra por la atmósfera celeste encendida
apático por la ausencia del que se marchó

Al acariciar mis oídos susurra lo que siente
confiesa que no le importa, está indiferente
aunque el cielo claro vibre de pura emoción
en sus partículas aún mora la desilusión

Que antaño contaba con la gracia de Neptuno
en ráfagas fue vuelo de un globo aerostático
pero ahora es apenas un silbido taciturno
que aloja en su pecho el carácter antártico

Extraña cuando fue viento solar en el espacio
y conducía intrépido el velero hacia el ocaso...
Cuando soplaba por los cálidos campos en flor
por su piso plagado de níveos pétalos de amor